La Romería de Olarizu regresará el próximo 14 de septiembre a Vitoria-Gasteiz, en una de las citas que tradicionalmente marcan el final del verano en la ciudad.
La romería popular se celebra desde el siglo XIX, aunque algunas de las costumbres vinculadas a esta jornada son mucho más antiguas y están documentadas desde finales del siglo XVI.
Durante generaciones, la celebración ha reunido a vecinos, cuadrillas y autoridades en torno a la subida a Olarizu, la comida, la música y el ambiente festivo.
A lo largo de su historia, la jornada también ha dejado numerosas anécdotas.
En 1854, tras la tradicional comida, autoridades civiles y militares terminaron participando en un aurresku, en una escena que reflejaba la mezcla entre protocolo institucional y celebración popular.
Mucho más accidentada fue la romería de 1914. Durante el regreso se produjo una pelea que terminó derivando en una reyerta con navajas y disparos, dejando seis personas heridas.
Décadas después, en 1980, una película rodada en 16 milímetros dejó imágenes de una romería muy diferente a la actual. En ellas pueden verse fogatas bajo los árboles para asar chuletillas y chorizos, numerosos puestos de comida y bebida y una campa completamente llena.
También aparecen miembros de Cruz Roja equipados con grandes radioteléfonos portátiles y antenas de más de un metro, muy alejados de los sistemas de comunicación actuales.
Siglos de historia, costumbres que han ido cambiando y numerosas anécdotas que forman parte de una de las celebraciones más reconocibles de Vitoria-Gasteiz.
Este 14 de septiembre, Olarizu volverá a reunir a la ciudad.
