A tan solo 20 kilómetros de Vitoria-Gasteiz se encuentra Ochate, un pequeño pueblo abandonado situado en el Condado de Treviño. Aunque pertenece administrativamente a Burgos, este enclave está rodeado por territorio alavés y se ha convertido en uno de los lugares más misteriosos del norte del país.
Actualmente, de Ochate apenas quedan ruinas y restos de antiguas construcciones, pero durante siglos fue un núcleo rural habitado. Según las leyendas populares, entre los siglos XVIII y XIX el pueblo sufrió varias epidemias devastadoras de viruela, tifus y cólera que acabaron con buena parte de su población.
La historia adquirió fama con el paso de los años debido a que, supuestamente, las enfermedades no afectaron a las localidades cercanas. Desde entonces comenzaron a surgir relatos sobre luces extrañas, sonidos inexplicables y presuntas apariciones entre las ruinas.
Uno de los episodios más conocidos ocurrió en el año 1981, cuando una fotografía tomada en la zona mostró una misteriosa luz sobre el pueblo que dio la vuelta al mundo. Aquella imagen convirtió a Ochate en un referente para los aficionados al misterio y a lo paranormal.
Pese a las explicaciones científicas, la leyenda de Ochate sigue viva y continúa atrayendo visitantes cada año.
