Vitoria-Gasteiz. Mucho antes de la llegada de los congeladores eléctricos, un emblemático café vitoriano ya empleaba un sistema sorprendente para elaborar sus bebidas y helados fríos. Se trata de Casa Blanca, fundada en 1799, y de su sucesora Casa de Quico, establecimientos que llegaron a ser referencia social y gastronómica de la ciudad.
Según documentos históricos y archivos municipales, la nieve recogida en diferentes calles de Vitoria se almacenaba en grandes neveras subterráneas, donde se conservaba durante meses. Posteriormente se utilizaba para preparar leche helada, limón helado y otros productos muy apreciados por la clientela.
El negocio, situado primero junto al antiguo Espolón y más tarde en la Plaza General Loma, fue frecuentado por varias generaciones de vitorianos y se mantuvo como símbolo de tradición hasta finales del siglo XX.
