El Deportivo Alavés afronta el tramo final de la temporada con la permanencia todavía en su mano. Faltan cuatro jornadas para el final y el conjunto albiazul mantiene intactas sus opciones de continuar un año más en Primera División. Elche, Barcelona, Oviedo y Rayo serán los últimos obstáculos en un cierre de campeonato que se presenta decisivo.
Más allá de la clasificación, el equipo ha demostrado durante las últimas semanas que sigue compitiendo hasta el final. Desde la llegada de Quique Sánchez Flores, el Alavés ha mostrado una versión más intensa y competitiva, capaz de reaccionar incluso en los momentos más complicados.
La remontada en Balaídos tras comenzar perdiendo 3-0, el empate logrado en Anoeta con un gol de Lucas Boyé en los últimos minutos, la reacción en casa frente al Mallorca o el punto salvado ante Osasuna en el tramo final son algunos ejemplos del carácter que ha mostrado el equipo en esta recta final.
El conjunto vitoriano ha conseguido mantenerse vivo gracias a esa capacidad para levantarse una y otra vez. La sensación dentro y fuera del campo es que el equipo sigue creyendo en sus posibilidades y que todavía tiene argumentos para pelear hasta el último partido.
Con cuatro encuentros por delante, el objetivo está claro: seguir sumando y mantener viva la ilusión de toda una ciudad.