La residencia Ondare seguirá desarrollando su actividad con normalidad y no tiene ninguna orden de cierre en vigor. Así lo ha asegurado este martes el Grupo Baskonia Alavés a través de un comunicado en el que aclara la situación del centro tras la polémica surgida en los últimos días.
El origen del conflicto está en una serie de actuaciones ambientales pendientes, relacionadas con la plantación de parte de los árboles y la instalación del sistema de riego. Según explica el grupo, estos trabajos se están coordinando con las administraciones competentes. Además, un informe oficial del Servicio de Patrimonio Natural, fechado el pasado 30 de octubre, confirma que nunca se emitió un informe desfavorable sobre la actividad de Ondare ni se consideró incompatible con la protección ambiental de Salburua.
En el ámbito administrativo, el Grupo Baskonia Alavés presentó un recurso contra la resolución municipal relativa al inicio de actividad. El Ayuntamiento suspendió sus efectos el pasado 14 de octubre y el recurso continúa pendiente de resolución. Mientras tanto, la residencia mantiene su funcionamiento habitual. El grupo asegura que seguirá colaborando con las instituciones para completar los trabajos ambientales previstos y garantizar la protección del entorno de Salburua.
