“Babazorro” es una de las palabras más estrechamente relacionadas con el Deportivo Alavés, pero su historia comenzó mucho antes de que existiera el club de Mendizorroza.
El término procede del euskera y nace de la unión de dos palabras: “baba”, que significa haba, y “zorro”, que significa saco. De esta manera, su significado literal se puede relacionar con los “sacos de habas” o con las personas vinculadas al almacenamiento y cultivo de esta legumbre.
El origen del apelativo está relacionado precisamente con la importancia histórica que tuvo el cultivo de habas en Álava. Con el paso del tiempo, el término empezó a utilizarse para identificar a los propios habitantes de la provincia.
Por tanto, “babazorro” no nació originalmente como un apodo futbolístico.
Fue posteriormente cuando la palabra quedó estrechamente asociada al Deportivo Alavés. Jugadores, aficionados y todo lo relacionado con el conjunto vitoriano comenzaron a ser conocidos como babazorros.
La palabra llegó a tener en determinados contextos un sentido despectivo, relacionado con la falta de inteligencia o la avidez. Sin embargo, ese significado perdió fuerza con el paso de los años y el apelativo terminó adoptándose como una expresión de simpatía, pertenencia y orgullo alavés.
Hoy, “babazorro” forma parte de la identidad del Deportivo Alavés y de la propia provincia.
Un término que nació ligado a la agricultura alavesa y que terminó convirtiéndose en una de las señas de identidad más reconocibles del Glorioso.
