Vitoria-Gasteiz llegó a convertirse en escenario de una gran producción de Hollywood sin que sus protagonistas rodaran realmente en la ciudad.
Ocurrió en Y llegó el día de la venganza, película estrenada en 1964 y protagonizada por Gregory Peck, Anthony Quinn y Omar Sharif.
El director Fred Zinnemann quería utilizar Vitoria como inspiración para una ciudad ficticia, pero las dificultades para rodar en España durante la dictadura franquista llevaron al equipo a buscar otra solución.
Tras visitar y fotografiar la ciudad, la producción reconstruyó en unos estudios de París parte de la Plaza de la Virgen Blanca a tamaño real.
El decorado reproducía con gran precisión fachadas, balcones, farolas, comercios e incluso la pendiente de la plaza. También se utilizaron elementos inspirados en calles y edificios como Mateo Moraza, la Correría, Villa Suso o la iglesia de San Vicente.
El resultado permitió que algunas de las mayores estrellas del cine de la época aparecieran recorriendo una Vitoria prácticamente idéntica a la real, aunque las escenas se hubieran grabado a cientos de kilómetros de la capital alavesa.
