Cada 4 de agosto, cuando el reloj marca las seis de la tarde, todas las miradas se dirigen a la torre de San Miguel. En ese momento comienza la Bajada de Celedón, el acto que da inicio a las fiestas de la Virgen Blanca y que reúne a miles de personas en la plaza. Sin embargo, no todo el mundo conoce el origen de este personaje.
La tradición nació en 1957 por iniciativa de varias cuadrillas de blusas, que buscaban una forma diferente de anunciar el comienzo de las fiestas. La idea fue hacer descender un muñeco vestido como un aldeano alavés desde la torre hasta la plaza. Aquel primer intento tuvo algunos problemas técnicos, pero el público acogió la propuesta con entusiasmo y, desde entonces, Celedón se convirtió en el gran protagonista del 4 de agosto.
Su nombre tampoco fue elegido al azar. Está inspirado en Celedonio Anzola, un albañil alavés del siglo XIX al que la tradición popular relaciona con la conocida canción de «Celedón ha hecho una casa nueva». Con el paso de los años, el personaje ha evolucionado hasta convertirse en uno de los grandes símbolos de Vitoria-Gasteiz.
Hoy, casi siete décadas después de aquella primera Bajada, Celedón sigue representando el inicio de unos días muy esperados por la ciudadanía. Su aparición, paraguas en mano, continúa emocionando a generaciones de vitorianos y visitantes, que cada año vuelven a llenar la plaza de la Virgen Blanca para dar la bienvenida a unas fiestas que forman parte de la identidad de la ciudad.
