Fumar en Euskadi ya no es tan habitual como hace unos años. Los últimos datos reflejan una caída progresiva del consumo de tabaco, especialmente entre la población joven y en territorios como Álava, donde la tendencia descendente se mantiene desde hace más de dos décadas.
Actualmente, alrededor del 15% de la población vasca fuma a diario, una cifra considerablemente inferior a la registrada hace diez años. Entre los jóvenes, además, el descenso ha sido todavía más notable, reduciéndose el porcentaje de fumadores a la mitad en los últimos quince años.
En Álava, la evolución ha sido especialmente significativa. Desde 2002, el número de personas fumadoras se ha reducido prácticamente a la mitad y, según los últimos datos disponibles, en 2023 aproximadamente el 16,3% de la población alavesa fumaba de manera habitual.
Más allá de factores como el aumento de precios, las restricciones legales o el cambio de hábitos sociales, también han influido distintas iniciativas públicas impulsadas para reducir el consumo y fomentar entornos más saludables.
En Vitoria-Gasteiz, por ejemplo, el Ayuntamiento promueve los llamados espacios libres de humo, zonas donde se recomienda no fumar para minimizar la exposición al humo pasivo y retrasar la edad de inicio entre los más jóvenes. Entre estos espacios se encuentran marquesinas de autobús, instalaciones deportivas, centros cívicos o el campus universitario.
La tendencia es clara: cada vez se fuma menos y Álava se consolida como uno de los territorios donde más se nota este cambio social.